jueves, 4 de septiembre de 2008

Sobrevolando Africa

El vuelo que cubre el trayecto Amsterdam-Kampala es impresionante. A pesar de no ser la primera vez que volaba, ni tampoco que me aproximaba al continente africano, la dimensión del trayecto trascendió todos los que había vivido anteriormente.

Tras atravesar los Alpes, sus glaciares y cubres nevadas, a través de las costas griegas llegas al Mediterráneo, lleno de luz en esta epoca del año. Muy pequeñas, aparecen multitud de islas dispersas en el espejo azul de sus aguas, pero lo mejor esta aun por llegar.


El mar acaba abruptamente en la costa de Libia, donde se convierte de golpe en desierto. No se ve ni un solo punto habitado en las playas, ni una sola construcción, tan solo un enorme talud de arena que marca el límite entre las fuertes olas y el inicio de las dunas.

Es ahi donde comienzas a volar durante largas horas sobre el sahara, avistando tan solo de vez en cuando algun asentamiento apretado sobre sí mismo para protegerse, supongo, del dificil entorno.


El avión vira a la izquierda para entrar en la parte del desierto que ocupa Sudán, kilometros y kilometros de una aparente Nada, salpicados de desniveles irregulares, pequeñas montañas aridas, que aparecen de vez en cuando entre la superficie de dunas.


Entonces, de golpe, aparecere el cauce del mítico Nilo, serpenteando furiosamente entre tierras quemadas por el sol y la escasez de agua. A la izquierda, majestuosas, las cumbres de Etiopia, moles imponentes de granito desafiando el sol y enmarcando con una solemnidad inédita las planicies semideserticas que las rodean.


Cuando crees que nada puede cambiar, al llegar al sur de Sudán, el cielo se cubre totalmente de nubes. El desconcierto puede hacerte pensar que estas de repente en un vuelo al norte de Europa, tal es la densidad y el frescor que cubre todo. Miras hacia abajo y empiezan a aparecer kilómetros y kilómetros de selva, árboles, praderas, caudalosos ríos....todo ha cambiado. Acabamos de entrar en el África húmeda, yeahhhhhhhhhhhhhhhh.


La noche caía ya sobre Kampala cuando llegué, no pude avistar desde el aire el lago Victoria, u otros del norte como el Kyoga o el Alberto, pero igualmente el vuelo fue una experiencia realmente difícil de olvidar....

3 comentarios:

marga dijo...

Hola Luz!!! somos maxi y marga.qhaces tanto tiempo... no veas q bonito fue tener noticias tuyas, y q lindo lo que escribiste... espero q estemos en contacto aunq sea x este medio. por fin ya estamos en zgz despues de 2 meses dando vueltas x todos lados (almería - cabo de gata-, bcn, pirineo, el pueblo, logroño, landas y definitivamente cap de creus q nos ocordamos muchisimo de ti...) maxi todo este tiempo estuvo de baja asi pudimos compartir todo el verano; tiene para largo... yo, estos dias empiezo a trabajar. decirte q ya nos estamos llenando la cabeza con el viajecito q emprenderemos en mas de un año, atiborrados de ilusion. como dijiste q la comunicacion es dificil intentaremos informarte x esta via. en otra ocasion te contaremos un poco mas como van las cosas x aki. se te echa de menos x zgz, un abrazo fuerte.

Unknown dijo...

Tengo que agradecerte que con tu recorrido aéreo nos hayas echo sobrevolar desde tu mirada un mundo desconocido.
Un gran beso

Unknown dijo...

hola Lunita creciente
que bonitos los textos, me hace soñar con otros mundos....te puedo imaginar en medio de tanta sensación, exprimiendo el máximo jugo a cada momento, siempre has sido una superviviente...supongo que las cosas nunca son como las imaginamos, por lo menos seguro que Africa es más diferente de lo que intentabamos visualizar cuando mirabamos la convocatoria desde la casa de tu hermana en el ordenador...pero eso es lo bueno, la sorpresa de ir descubriendo,
yo mantengo la promesa de ir a verte, pero no se todavia cuando...acabo de regresar de Ecuador, al final tuve que alargar la estancia y fue todo bastante duro, y ahora voy a MAuritania, con Agustin por un tema de trabajo dos semanas, estaremos cerquita...
en fin, que ya te echo de menos....
un abrazo muy fuerte
Arantzita